Creando y desenmascarando imágenes sobre Sendero Luminoso:
El rincón para los muertos (1987) de Samuel Cavero y
"La joven que subió al cielo" (1988) de Luis Nieto Degregori
Mark R. Cox, Presbyterian College
Second Biennial Conference on Iberian/Iberian-American Literatures, Florida
International University, Miami, FL, October 1999.
Aunque Sendero Luminoso anunció su existencia en 1980, un análisis desde la perspectiva de la narrativa ficticia tarda unos años. Sólo en 1986 aparecen las primeras obras publicadas sobre la violencia política. Sin embargo, desde 1986 hasta la fecha más de sesenta escritores han publicado más de cien cuentos y treinta novelas sobre este tema. Muchos de estos escritores forman parte de un "boom" en la narrativa andina que comienza en los años ochenta. Este "boom" fue ayudado en gran parte por la demanda de un público lector, la labor de casas editoriales, concursos literarios que les confieren consagración a escritores, y escritores jóvenes que se enfocan en la región andina. Un tema importante para estos escritores ha sido la violencia política. Dos tempranos ejemplos de obras narrativas sobre la violencia política en el Perú son la novela El rincón para los muertos (1987) de Samuel Cavero y el cuento "La joven que subió al cielo" (1988) de Luis Nieto Degregori.
La novela, El rincón para los muertos (1987), toma lugar en Ayacucho, donde nace Sendero Luminoso, y cubre el período desde los años sesenta hasta el comienzo de los años ochenta. Describe el sistema de posesión de la tierra, la politización del campesino, y el surgimiento de Sendero Luminoso. El protagonista es Gonzalo Pomareda, un personaje inspirado en el actual Abimael Guzmán, cuyo nombre de guerra era el Camarada Gonzalo o el Presidente Gonzalo. Rechaza su papel como heredero a una hacienda grande y elige prepararse para la lucha armada. La acción toma lugar en dos niveles. El primero es los cambios que afectan el área de Ayacucho. El segundo trata de los antagonismos entre los cambios causados por las acciones de Gonzalo Pomareda, y los esfuerzos de su madre y su padrastro para inhibir la reforma agraria del gobierno de Velasco Alvarado (1968-75) y la lucha armada de Sendero Luminoso. Hay tres etapas en el desarrollo de la novela: Ayacucho antes de las reformas agrarias, después de las reformas agrarias, y después del comienzo de la lucha armada. En la primera etapa los padres de Gonzalo Pomareda son los dueños de una hacienda grande que emplea a muchos campesinos. Con las reformas agrarias, los campesinos comienzan a demandar sus derechos y menos trabajan en la hacienda. Gonzalo Pomareda trabaja mucho para organizar en el campo y en la universidad, donde es catedrático. Frecuentemente, tiene conflictos con sus padres y, eventualmente, lo desheredan. Aunque la hacienda logra sobrevivir el período de la reforma agraria, Gonzalo Pomareda participa en una acción para desalojar a sus padres y para matar a su padrastro.
Mientras que no sorprende que un escritor escoja al líder de Sendero Luminoso como tema para una novela, llama la atención que ayuda a darles más fuerza a los mitos alrededor de la figura de Abimael Guzmán. Aún más llama la atención al enterarnos que el autor de la novela es un oficial en la Fuerza Aérea Peruana. Julio Roldán, autor del libro, Gonzalo, el mito, sostiene que Cavero propone deshacer los mitos alrededor de Guzmán y resulta hacer lo opuesto:
"esta novela gira en torno a la vida de Gonzalo Pomareda, quien vendría a representar al "Presidente Gonzalo". El autor se propone desmitificar al Dr. Guzmán Reinoso; y termina haciendo lo contrario, con el agravante de que esta novela ha sido difundida al interior de las Fuerzas Armadas, especialmente en la FAP". (111)
Varios mitos han surgido que describen a Abimael Guzmán como una persona casi divina. Mientras que su imagen ha cambiado mucho desde su captura en 1992, este análisis se enfoca en una obra escrita mientras que Guzmán todavía estaba en libertad. En el libro "Gonzalo": el mito, Julio Roldán analiza muchos rumores y mitos propagados por la prensa y el público sobre Abimael Guzmán. Desde mediados de los años ochenta han aparecido por lo menos veinte informes de prensa sobre la captura de Guzmán, un número similar que dicen que está herido gravemente, y las primeras planas de periódicos han anunciado su muerte no menos de cincuenta veces. Informes de prensa también anuncian que las fuerzas represivas acaban de llegar donde estaba Guzmán. Hay rumores en la zona de la selva que, sin ninguna posibilidad de escapar, se transformó en pájaro o culebra y escapó. En la sierra sureña hay una versión similar que se convirtió en piedra. Otros rumores son que tiene dobles, mientras que en el departamento de La Libertad algunos creen que es un fantasma. Otros creen que puede ser la realización del mito del Inkarri (112-13). La novela perpetua estos mitos sobre Gonzalo Pomareda, el personaje basado en Guzmán. Veamos como lo describe la novela.
Gonzalo Pomareda es muy inteligente, disciplinado y comprometido con la revolución. Tiene una memoria extraordinaria (159) y es muy meticuloso (208). Antes de volver a Ayacucho, se prepara para ser el líder de la revolución. Estudia y viaja en Cuba y en los países socialistas europeos, donde hace contacto con varios grupos de guerrillas y aprende idiomas, incluyendo el quechua (86-87). El narrador lo llama "un ser convencido de sus ideales, identificado con su pueblo" (100). Los honores (118 y 203), la gloria (173), y la fama no le interesan (321). Su meta es provocar la reacción de las clases explotadoras (321) y está preparado a morir por la causa de la revolución (118).
Hay muchas referencias a Gonzalo Pomareda, por él mismo o por otros, como un profeta o un ser casi divino. Se considera profeta (161), un salvador cercado por sus discípulos (159), y posiblemente acercándose a la perfección (158). El narrador también lo describe como una figura casi divina cuando la guerrilla ataca la hacienda de sus padres: "como un Dios terrenal en una y en todas partes....De nada valdrían los anatemas del hacendado porque esa voz, la de ese comunista, parecía de trueno, que digo, de perro rabioso" (331). Gonzalo Pomareda cree que cambiará el curso de la historia:
Mientras escribía se daba el gusto de rememorar y hasta burlarse, de las grandes revoluciones que habían hecho historia conmoviendo a millones de humanos. La suya cambiaría por completo el curso de la historia. ¿Cuántas? Diez, veinte, no importa cuántas por ahora. Para ese entonces Ayacucho sería lo que no fue nunca: la meca del gran Profeta. (209)
Quiere un estatus como una figura casi divina:
"al fin de cuentas sería un colosal líder que, cuando el tiempo también hablara por él, fuera un guía espiritual venerado, analizado, envidiado y buscado por propios y extraños, un personaje histórico, pronto a volverse mítico por influjo de la gente; casi un Dios". (86)
También hay descripciones de él como un demonio. El narrador dice que Jacinta Pichillacta, la compañera de Gonzalo, es su mujer ideal (154) y que los dos son idénticos con la excepción de ser de sexos opuestos (204). La novela describe a ella así: "¡Esa es un demonio!, tiene a Lucifer metido dentro de la falda" (206). Gonzalo la admira porque puede sonreír mientras mata a alguien (205). Un campesino cree que cuando el Padre Capote habla de Satanás, habla de él:
"Pues, pensándolo bien la peste a que tanto hizo referencia en sus mensajes serían los subversivos, hijos del mal, guiados por Satanás, por el Satanás camarada Gonzalo. Y, recordando las palabras proféticas del religioso, estaban condenados, porque éstas ya eran horas aciagas, cercanas al fin del mundo, porque el Satán estaba con ellos, cerca, en la ciudad de Ayacucho y fuera de ella, en cada uno de sus pueblos devotos, como un Dios todopoderoso, en todas partes". (340)
Los rumores ayudan la creación del estatus mítico de Gonzalo Pomareda. Es un gran orador, tiene una habilidad fácil de persuadir a las personas, y lleva una vida muy disciplinada Algunos dicen que está herido gravemente o está muerto. Otros dicen que es un genio en eso de sobrevivir y tiene tantas vidas como un gato. Ha sido visto, está escondido en Ayacucho, o está rumbo a otra parte del país. Ha sido capturado. Está en otro país. Después de cirugía plástica, está en otro país viviendo la vida de un playboy con el dinero solicitado para la guerra de guerrillas. Es un maestro del disfraz. Según lo que necesita, puede aparecer como oficial del ejército, sargento de policía, o mujer pobre. Las fuerzas armadas, la policía, el servicio nacional de inteligencia, la CIA e Interpol lo buscan (333-37).
Al reflejar informes de prensa y rumores populares sobre Abimael Guzmán en la descripción de Gonzalo Pomareda, la novela perpetua a Gonzalo (Guzmán) como una personalidad mítica más allá del alcance de los mortales comunes y corrientes. La novela termina con Gonzalo Pomareda eludiendo a las fuerzas represivas otra vez (350-51), y hace dos preguntas: "Dónde andará Gonzalo?... ¿Usted, lo sabe?" (351).
Es discutible si la tesis de Julio Roldán es correcta que Cavero propone destruir los mitos alrededor de Guzmán (Gonzalo). Si es su propósito, entonces la novela fracasa completamente. Si, por otra parte, su propuesta es describir las realidades históricas de la época, refleja muchos mitos que circundaban la figura de Abimael Guzmán y Sendero Luminoso. Cualquiera que sea su propósito, la novela de Cavero perpetua los mitos alrededor de Abimael Guzmán y Sendero Luminoso.
Luis Nieto Degregori, el autor del cuento, "La joven que subió al cielo", ha ganado varios premios literarios en el Perú, incluyendo el primer lugar en el prestigioso Premio Copé de Cuento. Fue uno de los primeros escritores que escribió cuentos sobre la violencia política, y hasta la fecha ha publicado siete cuentos sobre el tema. Nieto nació en el Cusco, terminó sus estudios universitarios en Moscú, y fue docente a inicios de los años 80 en la Universidad San Cristóbal de Huamanga, en Ayacucho. Conoció a muchas de las personas principales en los primeros años del desarrollo de Sendero Luminoso. Me ha dicho en unas entrevistas que un propósito al escribir el cuento "La joven que subió al cielo" es el de desenmascarar unos mitos sobre Sendero Luminoso. El cuento, "La joven que subió al cielo", fue publicado por primera vez en 1988 y tiene unas sesenta páginas. Gira en torno a Daniela, una chica tan enamorada de un senderista que pasa dos semanas con un grupo senderista durante su campaña armada. Así el autor trata de desenmascarar unas imágenes alrededor de Sendero Luminoso. A diferencia de muchos informes sobre el tema, el cuento postula que las mujeres tienen poco poder en Sendero Luminoso, que son más bien víctimas sexuales de los senderistas, y que la jerarquía senderista se basa en la etnicidad, donde los blancos y mestizos dominan sobre los campesinos. Mientras Daniela pierde fe en los ideales de Sendero Luminoso, mantiene firme su fe en el socialismo, pero no el socialismo sangriento de Sendero Luminoso.
Uno de los mitos que ha surgido alrededor de Sendero Luminoso es que las mujeres tienen mucho poder. Robin Kirk ha publicado el libro, Las mujeres de Sendero Luminoso, donde habla del papel importante de las mujeres en la jerarquía de Sendero Luminoso. Compara a las mujeres de Sendero Luminoso con mujeres de la época medieval que entraban a una orden religiosa. Dice que las mujeres de Sendero Luminoso ganan igualdad con los hombres (34). Dice Kirk: "Sendero Luminoso sigue siendo el único grupo político que ha reclutado activamente a mujeres y las ha colocado en posiciones de poder" (35).
Edith Lagos fue una de las primeras mártires de Sendero Luminoso. Según Gustavo Gorriti, ella fue capturada en la nochebuena en 1980 en Ayacucho y era la persona responsable por la ciudad de Ayacucho. (132-33). Ya para 1982 Sendero Luminoso había sido debilitado por la captura de líderes como Hildebrando Pérez Huarancca, Edith Lagos, y otros (254). El 2 de marzo de 1982 los subversivos atacaron la prisión en Ayacucho donde radicaban muchos presos políticos, y dentro de media hora habían ganado control de la ciudad de Ayacucho. Soltaron a 78 prisioneros acusados de terrorismo y a 169 acusados de crímenes comunes (257-60). El 3 de septiembre Edith Lagos y un hombre fueron matados por la Guardia Republicana en una carretera en Andahuaylas (360). Ella tenía diecinueve años. Siendo la hija de un comerciante rico, era un ejemplo del sacrificio y el compromiso, porque, debido al puesto de su padre, ella tenía otras opciones. Hay estimados que unas treinta mil personas asistieron a su funeral (362).
En el cuento Noemí, el personaje inspirado por Edith Lagos, ayuda a desmitificar uno de los mitos sobre Sendero Luminoso. Después de su escape de la prisión se esconde en la casa de la protagonista, Daniela. Daniela la admira porque va al aeropuerto lleno de soldados y huye a Lima (111). Sin embargo, no ocupa una posición alta en el partido. Dice el narrador: "al contrario de la creencia generalizada, ella... no ocupaba un lugar alto en la jerarquía del partido" (117).
Otra crítica es el tratamiento de las mujeres dentro de Sendero Luminoso. María es una guerrillera campesina y está cuatro o cinco meses encinta. Mientras ella y Daniela preparan una comida, le pregunta quien es el padre. Responde que no sabe: "No sé, mamita, ¡varios me han forzado!" (116). Daniela cree que han sido los soldados, pero María le dice que son los mismos senderistas. Noemí, el personaje basado en Edith Lagos, también es parte de la política del partido. Después de la fuga de la prisión, su amante había sido matado por los policías como venganza. Después de llegar a Lima, el partido le asigna a un líder senderista como amante y compañera (117).
Estas revelaciones sorprenden por muchas razones. Primero, normalmente las obras narrativas sobre la violencia política de los últimos años en el Perú casi siempre culpan a la policía y a los soldados por violar a mujeres, pero este cuento es el único caso que he podido encontrar hasta ahora donde hay subversivos que violan a mujeres. Normalmente en la prensa y los artículos de científicos sociales Sendero Luminoso se presenta como puritano. Segundo, la única mención de sexo forzado es el caso de María, la campesina. Es una fuerte crítica de un grupo que presuntamente quiere eliminar las diferencias de clase. Noemí es de la clase media, pero también es tratada como propiedad del partido, asignada a un hombre. Una diferencia es que la campesina no tiene la menor idea quien es el padre mientras la relación de Noemí es monógama.
El cuento describe una jerarquía rígida en Sendero Luminoso. Cuando Daniela está sirviendo la comida, le sirve primero a un campesino. El campesino se ofende y le grita en quechua que debe servirles a los jefes primero (119). Este ejemplo y otros en el cuento sostienen la idea de un racismo interno. Los líderes de Sendero Luminoso son principalmente blancos o mestizos. Los que están en posiciones más sumisas son las mujeres y los campesinos. Son acusaciones fuertes a una organización cuya razón de ser es presuntamente la de luchar por la igualdad de todos.
Al final del cuento la protagonista rechaza Sendero Luminoso, pero no el socialismo. Dice:
"el socialismo es la obra de la voluntad mancomunada de un pueblo, que pone en la tarea lo más hermoso que tiene-- su amor por la vida, su impulso vital que le obliga a volverle la espalda a la muerte-- junto con todas las luces que la humanidad ha conquistado hasta el día de hoy. Eso es el socialismo y no, como lo pregona el pensamiento Gonzalo, una caricatura elevada a dogma y esculpida a hachazos, en carne viva, sobre una montaña de huesos humanos" (146).
En conclusión, estas dos obras tempranas son parte de un número impresionante de escritores que se han atrevido a tocar el tema de la violencia política en el Perú durante las últimas dos décadas. Estas dos obras han podido influir y ser una voz importante en la creación de la imagen popular sobre el fenómeno de la violencia política. La primera ha podido reforzar la imagen del "Presidente Gonzalo" como un ser mítico, más allá del alcance del gobierno, mientras que el segundo le quita un poco la máscara detrás de la cual se ha escondido Sendero Luminoso.